| CASA | TEXTOS | El capítulo quinto de la traducción de la Biografía de Taksham Nuden Dorje de la Dakini Yeshe Tsogyel por Keith Dowman y traducido al español por Ana Irene Mejía Este es un buen recuento de los métodos de logro espiritual de Tsogyel, su práctica en el vestíbulo de la Asamblea de Dakinis en Tidro en la Cueva Secreta de Meditación de Tsogyel y en otros lugares. En un principio viví en una cueva de un anacoreta en un rincón del vestíbulo de la Asamblea de Tidro. Los patrones locales generosamente me proporcionaron provisiones. Aquí diligentemente me dediqué al método de la realización del Sereno Guru Pema Jungne en su realidad incondicional. Después de tan sólo un corto período de meditación mi cuerpo asumió su forma divina y la deidad Yidam apareció ante mis ojos. Percibiendo mis nervios psíquicos y flujos energéticos como el mandala de la Dakini, cualquier actividad transformativa que comenzaba era lograda automáticamente. Favorecida por las bendiciones del empoderamiento del Lama, la esencia-semilla, la naturaleza de la mente, surgió como la forma danzante del Lama y todos los fenómenos aparecieron como las tierras puras del Lama. Simultáneamente con la emergencia espontánea de devoción genuina, no-referencial y respeto por el Lama, el mandala externo comenzó a florecer iridiscentemente, y Héroes Búdicos y Dakinis brillaron en unión en mis campos sensoriales. Con esta vivida visión de luz radiante llegué a un lugar llamado Orgyen Kandro Ling, la Tierra de las Dakinis. En esta tierra los árboles frutales eran rastrillos, el suelo estaba cubierto de carne, las montañas eran pilas erizantes de esqueletos y los terrones de tierra y piedra eran fragmentos de hueso esparcidos. En el centro de este mandala estaba un inconmensurable palacio construido por cráneos y cabezas mojadas y secas, y los techos y las persianas de las puertas estaban hechas de piel humana. En un radio de mil leguas el palacio estaba anillado por un círculo de volcanes, una pared de vajras, un perímetro de rayos cayendo, un anillo de ocho centímetros y una pared de hermosos lotos. Dentro de estas fronteras había parvadas de pájaros comedores de carne y bebedores de sangre y multitudes de demonios salvajes, masculinos y femeninos, y otros bárbaros, los cuales me rodeaban mirándome amenazadoramente, pero posteriormente ellos actuaron ni con hostilidad ni amistosamente. Después subí al palacio y habiendo pasado a través de tres puertas sucesivas encontré a muchas Dakinis en forma humana, llevando varias ofrendas a la Dakini principal. Algunas cortaban tiras de carne de sus cuerpos con cuchillos y preparando la carne como ofrenda de Ganachakra, hacían reverencias. Algunas dejaban salir sangre de sus venas, algunas se sacaban sus globos oculares, algunas se cortaban sus narices, sus lenguas o sus oídos, otras cortaban sus corazones o sus pulmones, hígado, bazo o riñones, algunas daban su carne, otras su sangre vital, otras daban su tuétano o fluidos, otras daban su fuerza vital o su aliento, otras cortaban sus cabezas o sus extremidades. Después de cortar y preparar sus ofrendas las presentaban a su Dakini principal y consorte, quienes las bendecían y distribuían como muestra de fe. "¿Porqué se infligen este tipo de dolor?" les pregunté. "Si toman sus propias vidas ¿cómo es posible que alcancen el final del camino del Buda?" Ellas respondieron: O mujer con mente indecisa Simultáneamente con la dedicatoria del mérito de las ofrendas, una Vajra Yogini apareció enfrente de cada una de las Dakinis devotas y en un chasquido del dedo pulgar e índice se disolvió y todo fue como antes. Entonces cada una de las Dakinis le pidió instrucciones a la principal antes de retraerse en si misma para meditar. De esta manera sus ofrendas y períodos de meditación se repetían doce veces al día. Dentro de cada una de las puertas a la sala de meditación había un guardián en la entrada; en el centro del mandala estaba Vajra Yogini parada en resplandor de luz tan intensa que era insoportable mirar. (Lo que Tsogyel vio en las vastas extensiones de otras tierras puras esta escrito en otra parte. En desconcierto por el tamaño de estos relatos no los pude incluir aquí.) Cuando Guru Rimpoche me visitó otra vez le describí las diversas visiones que había experimentado. "Quiero practicar algo como este tipo de austeridad," le dije "Por favor acepta mi compromiso de asumir tal sacrificio." "Todo eso fue tan sólo una visión simbólica," respondió Guru Rimpoche. "No es necesario para ti ahora hacer una ofrenda real de carne. Mejor que eso practica estas austeridades." Escúchame, tu diosa Tsogyelma; Es benéfico cumplir una promesa de practicar estas
ocho grandes austeridades. Tomé este voto de practicar las ocho grandes austeridades tres veces. El Guru estaba encantado, y después de darme recomendaciones adicionales y mandamientos proféticos el regresó a continuar con su misión de sacerdote del Emperador. Primero practiqué la austeridad del vestido por medio del calor místico. En el pico de la montaña de Tidro en donde el pedregal y el hielo glacial se encuentran, protegida por nada sino tan sólo por un pedazo de tela de algodón medité por un año. Inicialmente la calidez del calor místico fallo en surgir de adentro de mí, y apenas podía soportar el viento punzante del año nuevo soplando sobre mí, junto con la escarcha y la nieve. Atsara Sale no lo pudo soportar y me dejó para servir al Guru como criado. Con mi voto como testigo continué con mi meditación. Brotaron ampollas sobre todo mi cuerpo, dolores convulsivos me atormentaron, comencé a hipar incesantemente y estuve a punto de morir. Entonces evocando a mi Guru oré: Orgyen, Maestro de la Verdad, Señor de los Seres, De un sutil movimiento respiratorio provocado por energía kármica, se generó la calidez del calor místico. Encontrando aún mayor certeza y fe que antes en el Lama, canté: Cuando el auténtico Guru confirió Y mientras hablaba el mismo Lama Orgyen apareció en una visión con el disfraz de un Heruka y me dio una copa de cráneo con chung para beber después de desaparecer como un sueño. "En este estado visionario continuo mi placer es placer real, el calor es calor real, y la alegría es gozo espiritual" yo canté. Entonces mi piel congelada y llegada se desprendió como la piel de una víbora, y pensando que el tiempo era propicio para practicar la austeridad de ornamentos de hueso, deseché mi tela de algodón y me atavié con diversos huesos. Este año practiqué la austeridad llamada "los tres preceptos en uno". Por un año completo no tuve nada que comer, ni tan solo un grano de cebada; mi comida estaba basada en piedras y mi bebida en agua. Así sostuve mi meditación. Después de un tiempo mi percepción de la naturaleza de la mente y su entendimiento se habían menguado. Mis piernas no podían soportar mi cuerpo, mi cuerpo no podía soportar mi cabeza, mi respiración de mi boca y nariz cesó y mi mente parecía totalmente debilitada. Mi condición empeoró, y finalmente, cercana a la muerte, le hice plegarias a mi Lama, le grité desde el fondo de mi corazón a mi Yidam y visualicé un flujo ininterrumpido de ofrendas a la Dakini. Desde un principio mi cuerpo ha sido ofrecido a ti; Después tuve una visión de una mujer roja, desnuda, que incluso carecía de ornamentos de hueso, quien clavó su bagha en contra de mi boca, y bebí profundamente de su copioso flujo sanguíneo. Mi cuerpo entero estaba lleno de salud y bienestar. Me sentí tan fuerte como un león de nieve, y alcancé la realización de absorción profunda de ser certeza inexplicable. Decidí que había llegado el tiempo de ir desnuda, dependiendo del aire como sustento. Así que por un año mas medité sin tapar mi cuerpo con tan solo el aire que respiraba como comida. Al principio mi respiración era sencilla y diversas experiencias visionarias ocurrieron por medio del juego del Conocimiento. Después un aflujo de duda trajo consigo adversidad. El movimiento respiratorio cesó, mi garganta y esófago se volvieron extremadamente resecos, mi nariz estaba como rellena de lana de algodón, mi vientre estaba lleno de dolores punzantes y mis intestinos se arrugaron. Parecía como si fuera a morir. Después tomando valor, poniendo en orden mi fortaleza restante, canté esta canción para exhortarme a mi misma a perseverar, y luego le llamé a Guru Rimpoche en lontananza. Tu muchacha, fuera de la eternidad, tomaste un cuerpo
y vagaste en el samsara, KYEMAHO! E instantáneamente el Guru apareció en una bola de luz, sonriendo Radiantemente, y desde la distancia con la estatura de un hombre en el cielo frente a mí, me exhortó así: Escucha, Hija de Kharchen, Escucha, Hija de Kharchen, Escucha, Hija de Kharchen, Entonces el Guru descendió a la tierra, se sentó sobre una roca y continuó, "Tu estás muy reprimida y muy ferviente en tu práctica. Debes utilizar elixires esenciales de hierbas y matorrales para cultivar el juego de tu inteligencia y restaurar a tu cuerpo con salud." Ahora, Yo, Pema Jungne, no puedo hacer más por los seres aquí: Me queda ocultar el último tesoro inagotable de las enseñanzas secretas (terma) para descubrir en el futuro en tanto que el samsara no se haya vaciado de seres. Cuando estos tesoros hayan sido escondidos, debo de ir a Ngayab, a la tierra de las Dakinis. Tu, Tsogyel, serás la custodia de estos profundos tesoros. En el futuro próximo, después de que te haya revelado muchos mas de los mandalas del Tantra, el tiempo habrá madurado para que tu comiences a trabajar por el bienestar de otros. ¡Así que prepárate! Después de otorgarme instrucciones extensas, partió. Entonces llevé a Atsara Sale y a una muchacha llamada Dewamo a Senge Dzong Sum en Butan, donde practicamos meditación. Primero llegando a Senge Dzong, extraje las esencias de varias hierbas medicinales y arbustos y los usé en una metamorfosis alquímica de mi psico-organismo. En segundo lugar, embebí las esencias de los minerales. Al descubrir que el mineral chongshi era "la esencia de todas las piedras" lo utilicé en mi práctica de la metamorfosis alquímica de mi cuerpo-mente. Entonces mi cuerpo se convirtió como en un vajra; no podía ser perforado por armas. Mi voz ganó la calidad y tono de la dulce voz de Brahma, de tal manera que una tigresa orgullosa al escucharla seria pacificada y obediente. Mi mente se enfocó en el samadhi que es como un vajra inmaterial. Entonces con un propósito sublime pensé que el tiempo era propicio para que yo practicara la más pura austeridad. En primer lugar, para poder purificar los oscurecimientos de mi habla, practiqué la aproximación e identificación, a través de la recitación y visualización de la deidad invocada aproximándose, y por medio de la meditación en el Vacío de la deidad obtuve la unión con tal deidad. Llevando a cabo sin respiro ritos litúrgicos repetí mantra en un flujo perpetuo de sonido. Primeramente practiqué mantras conocidos y mantras largos (dharani), tales como el Mantra de Cien Silabas de Vajrasattva, haciendo expiación de las tres clases de kriyayoga-tantra. En segundo lugar, recité los mantras largos de los mandalas del upayoga-tantra y yogatantra, tales como el de Los Cinco y Tres Aspectos del Buda. Finalmente, aplicándome con vigor hacia el mero final, recité las confesiones verbales y votos de los sutras, las reglas y reglamentos de la disciplina vinaya, las prácticas de la Vida Ilimitada del Buda, Amitayus, y los tratados sobre lenguaje y lógica, etc., de la metafísica del abhidharma que cultiva el intelecto. Primero mi voz desarrolló un tartamudeo, cantidades de sangre y pus fueron secretadas de una cortada en mi cuello, mi garganta se torció, se resecó y paralizó, y varios abultamientos de sangre y pus brotaron. Estuve cercana a la muerte. Pero finalmente, aunque usara mucho mi voz, no había incomodidad. Mi proclamación era distinta y los dulces tonos de mi voz eran melifluos. Ya fuese que hablara fuerte, suave o en susurro, despacio, conversacional o rápidamente, como quiera que hablara tenia perfecto control. En breve, estuve empoderada con los seis elementos del habla y había ganado los siete apoyos de una memoria retentiva. En segunda instancia, de acuerdo al procedimiento del mahayana, revelé el mandala del Logro Sublime de los Ocho Nygma Yidam-Deidades. Recité mantra con visualización hasta que las deidades se aproximaron en forma visible, y entonces, a través de la absorción en el Vacío, continúe hasta que había logrado la unión con ellos. Sentada en la postura de loto con las manos dobladas en posición de meditación, primeramente cuando las deidades aparecieron, muchos signos tales como una luz deslumbrante surgieron y varias cualidades se generaron en mi mente. A continuación, tuve una visión instructiva del Yidam junto con sus autorizaciones y siddhis mundanos - los ocho grandes siddhis, y la realización ultima en el samadhi del Bodhisatva que es como un vajra. Y finalmente, recibí una visión profética indicando liberación dentro de la matriz de Kuntuzangmo. En tercer lugar abrí el mandala Comunión de la Mente del Lama de acuerdo con el procedimiento de lung anuyoga. Entrenándome en el mantra, en el control de las energías vitales y samadhi, creé los mandalas de la Comunión de la Mente en los puntos focales de mis nervios psíquicos, y libre de conceptos dicotomizantes comprendí la realidad de los nervios psíquicos, los flujos energéticos y la esencia-semilla. En un inicio mis nervios dolieron, mis flujos de energía vital se revirtieron, mi esencia-semilla se paralizó, y el horror de la proximidad de la muerte me sobrevino, pero continúe practicando indiferente a estos reveses. Después de un tiempo las deidades se manifestaron por si mismas y logré el control sobre mis nervios psíquicos, flujos energéticos vitales y esencia-semilla, los flujos de los cuatro ríos del nacimiento, vejez, enfermedad y muerte fueron contenidos; y obtuve el título de "Siddha". Después surgió en mi mente el pensamiento de que no tenía como pagarle al Guru Rimpoche su bondad, así que canté esta canción: ¡Señor Guru, Pema Jugne, te hago reverencias! Después de que hube terminado esta canción en la que expresé mi gratitud al Guru como un compromiso de servicio, extraje y consumí las esencias de ciento ocho sustancias psicotrópicas y arbustos medicinales. Entonces los Cuatro Divinos Grandes Sabios aparecieron rodeados de cuatrocientas ocho diosas de sustancias medicinales, cada una sosteniendo una vasija que contenía una diferente panacea de ambrosía, y cantaron estos versos de alabanza a mí: ¡KYEMAHO! A través de una coincidencia sincrónica de eventos externos y necesidades internas, una muchacha humana llamada Khyidren me visitó y me ofreció una gran cantidad de miel. Después de consumirla, comencé mi práctica de la austeridad. Primeramente practiqué la circuambulación, y después, sin respiro ni preocupación por el pasar del día y de la noche, llevé a cabo las postraciones. Pero los huesos empezaron a salirse de las heridas en mi frente, en las plantas de mis pies y las palmas de mis manos, y un arroyo de sangre y pus brotó de ellas. Sin embargo, continué practicando incontables y diversos ejercicios de purificación del cuerpo (la mayoría de los cuales se pueden encontrar en varios manuales de instrucción). En un principio mi cuerpo se fatigó, exhaustó y agotó. Entonces las esencia-semilla en las articulaciones de mis extremidades se convirtió en linfa, y febriles, dolorosos, torcidos, inflamados, mis tendones se rompieron, mis músculos se aflojaron, y mi cuerpo perdió su vitalidad. No obstante, después de que la esencia semilla venenosa se separó de la pura, mi conciencia se expandió; permanentemente mi esencia-semilla se convirtió en la naturaleza de la Conciencia, los nudos en mis tendones, venas y nervios se juntaron, su flacidez se tensó, su debilidad se curó, su desgastados remiendos se compusieron, sus rupturas se unieron y sus fisuras se mejoraron. Así una base para el logro del Tantra se estableció. Entonces en la extremadamente desolada cueva de meditación de Nering Senge Dzong y otros lugares, luego de que había jurado un inmutable compromiso, continué con mi austeridad física. Me senté enmudecida en samadhi, sin nunca perder los puntos importantes de la postura, sentada inmóvil en la postura de loto, mis ojos permanecieron con una mirada fija. Los maliciosos dioses y demonios locales, sin embargo, no pudieron soportar mi gloria del samadhi, y crearon ilusiones mágicas, amenazándome con fantasmas seductores y feroces, encarnados y desencarnados. Primero se presentaron como diversos alimentos deliciosos y continuamente se aparecían frente a mí. Entonces se transformaron en todo tipo de objetos materiales, ropas, caballos, bueyes y toda posible necesidad y lujos que este mundo puede ofrecer. Superé todas estas tentaciones con el resplandor de mi samadhi. Por medio de mi penetración en la naturaleza de la ilusión y en la medida de que sentía profundo rechazo por los apegos de las cosas mundanas, algunos de estos fantasmas se disolvieron; al convertir la tierra y las piedras en excremento por el poder de mi samadhi rendí cierta repulsión; y algunos se desvanecían al cumplirse mi deseo de que se convirtieran en comida y riqueza para el distrito. En otra ocasión estos demonios se proyectaron como jóvenes encantadores, guapos, con agradables complexiones, oliendo dulcemente, enardecidos de deseo, fuertes y capaces, hombres jóvenes a los cuales una muchacha necesita echarles tan solo una mirada para sentirse excitada. Primero se dirigían a mí respetuosamente, pero pronto se hacían familiares, relatando historias obscenas y haciendo sugerencias lascivas. Algunas veces jugaban juegos conmigo: gradualmente exhibían sus órganos sexuales, susurrando "¿Te gustaría esto cariño?" "¿Y te gustaría amamantarme querida?" y otras tantas importunidades, todo el tiempo abrazándome, frotando mis pechos, acariciando mi vagina, besándome e intentando todo tipo de juegos. Vencidos por el esplendor de mi samadhi, algunos de ellos desaparecían inmediatamente; a otros los reduje a impostores insignificantes por el entendimiento de que todas las apariencias son una ilusión; por medio de la meditación del Bodhisattva que produce repugnancia, transformé a algunos en cadáveres negros, algunos en viejos jorobados y débiles, algunos en leprosos, algunos en ciegos, deformados, criaturas tontas y feas y sin excepción todos se esfumaban. Entonces estos dioses y demonios malévolos demostraban sus ardides violentos. La tierra se cimbró debajo de mí, sacudiéndose y temblando, emitiendo un rugido hueco más fuerte que el bramido de miles de dragones, con el intolerable estallido de relámpagos negros, el rugido de relámpagos blancos, el chasquido de relámpagos rojos, el golpe de relámpagos amarillos, el aullido de relámpagos azules, el brillo de relámpagos iridiscentes y el resplandor de la luz del cielo. De la misma manera estuve amenazada por un despliegue de armas, diversos cuchillos, dagas con puntas filosa y lanzas, todas reluciendo el azul acero, erizándose amenazadoramente, abriéndose paso a empujones por el espacio. Disolví estas apariciones con mi samadhi de la seguridad divina. Otro día fui asediada por manadas de fantasmas de bestias feroces. Aparecieron tigres, leopardos, osos, yetis y otros carnívoros, rugiendo encima y afuera de la entrada de la cueva. A mi derecha y a mi izquierda, los animales atacaban de todas las direcciones, aullando en sus diversos estilos, sus hocicos boquiabiertos vorazmente, gruñiendo con furia, golpeando sus colas, sus pesuñas arañándome, sacudiendo sus cuerpos, sus pelos erizados, sus pieles de punta. De la seguridad que había ganado de abandonar el apego a mi cuerpo y el amor a mi misma, surgió la compasión por todas esas bestias, y después se desvanecieron. Luego dejándome sin respiro, una vasta armada de billones de diferentes insectos y gusanos dirigidos por arañas, escorpiones y víboras inundaron el área. Algunos se deslizaron a través de mis puertas sensoriales, algunos me picaron, otros me aguijonearon, otros me arañaron, algunos se subieron en mí, algunos brincaban sobre mí, algunos se peleaban entre ellos, se comían y dejaban pilas de esqueletos esparcidos por todas partes. No había truco en que estos insectos fallaron en ser usados para asustarme. Me estremecí un poco, sin embargo sentí lástima en mi corazón, pero los insectos se volvieron enormemente terroríficos y asquerosos. "Ya que había hecho votos que de ninguna manera iba a apegarme a ninguna forma corporal, de palabra o mente", pensé, "¿porqué sentirme ahora asustada por tales trucos ilusorios de los espíritus, la actividad de los seres sintientes - insectos - que es una manifestación kármica? Ya que todo comportamiento está determinado por conceptos positivos o negativos, debo comprender que cualquier cosa que ocurra, buena o mala, es un constructo mental y así mantuve mi compostura". Con este pensamiento recobré mi seguridad y canté: Todos los "fenómenos" son tan solo trucos
de la mente; Y al decir esto, entre en el samadhi de identidad universal en donde no hay discriminación o evaluación, y las apariciones desaparecieron. Nuevamente una variedad de formas y figuras aparecieron. Muchos miembros sin cuerpos colgando en el espacio frente a mí. Muchas formas excesivamente repulsivas cruzaban dentro y fuera de mi visión, retorciéndose alrededor en configuraciones espectrales en el espacio. Una cabeza enorme sin un cuerpo, su mandíbula superior perdida en las nubes y su mandíbula inferior descansando en el suelo con su lengua colgando en medio, sus colmillos reluciendo de blanco, aproximándose cerca y más cerca. Otras formas violentas también aparecieron: dentro de un castillo del tamaño de una semilla de mostaza muchos hombres luchaban y peleaban; fuegos encendidos, inundaciones virtiéndose hacia delante, desprendimientos de tierra cayendo estrepitosamente, árboles cayendo, vendavales soplando, etc., pero siempre permanecería sentada inmóvil en el samadhi como vajra, y las formas se desvanecerían. "Somos las legiones de los dioses y demonios, Khatra y Kangtra, que viene de acá de las tierras del sudeste que yacen entre E en Nepal y Ja en Butan," pronunció una voz, y estos demonios procedieron a amenazarme con varios sonidos. Algunos llorosos, otros enfurecidos, algunos gimiendo y algunos rugiendo. Después relámpagos cayeron de arriba, el fuego se encendió de abajo hacia arriba y en medio los ríos fluían hacia atrás. Ventiscas de diversas armas giraban alrededor mío. De esta manera lucharon por obstruir mi meditación. Pero con mi entendimiento intuitivo totalmente cargado, mi conciencia se expandió, mis nervios del entendimiento se abrieron, obteniendo fe irreversible, canté: Desde que entré a la dimensión del espacio
dinámico, Al final de mi canción legiones de dioses y demonios Hindúes, Nepaléses y Tibetanos volvieron a surgir. Con tres de su número - el rojo, azul y negro - se asignaron como líderes, intentaron crear obstáculos por medio de diversas estratagemas, pero no tuvieron ningún tipo de éxito. Después indujeron a seres humanos para tentarme. A través de estas maquinaciones de dioses" y demonios" una niebla espesa cobijó la tierra de Butan de tal manera que el día era como la noche. Truenos y granizo marchitaron los campos, ventiscas arrastraron todo, la pestilencia asestó, y la confusión reinó en la tierra conforme estas calamidades golpeaban a la gente. "¿Quién nos esta dañando?" se preguntaron los unos a los otros ¿Porqué esta sucediendo esto? Un cazador Butanés había echado un vistazo en mi cueva. "Hay una tonta mujer Tibetana allá arriba en la Cueva Nering Drak" les dijo. "Ella ha de ser la causa. ¿Para qué ir más lejos?" Todos estuvieron de acuerdo con él y formando un tropel de linchamiento vino a la cueva a matarme. "¡Tu hambriento cadáver tibetano!" gritaron. "Tu has estado practicando la magia negra. Ahora nuestra tierra de Butan esta envuelta en la oscuridad. Una niebla espesa ha descendido sobre el país. Truenos y granizo han echado a perder nuestros campos, y pestilencia y otros desastres han caído sobre nosotros. "¡Remueve tus maldiciones! Si te niegas, te mataremos inmediatamente!" "Al parecer estos ardides maliciosos de estos dioses y demonios están dañando a la gente local", pensé. No hay nada positivo que yo pueda hacer. Consideraré todo lo que ocurra como una creación de mi mente y meditaré en ello. Pase lo que pase no romperé mi voto" y negándome a contestarles me mantuve con mi mirada fija, contemplando la naturaleza de mi mente. "Está paralizada por la culpa" dijo alguien. "Quizá no nos pueda oír" dijeron otros. Así que arrojaron cenizas dentro de mis ojos y metieron cuchillos en mis oídos. Me senté donde estaba, totalmente desapegada, libre de pensamientos. "Ha de ser un Yeti" gritaron y después procedieron a lanzar sus flechas hacia mí, a golpearme con sus mazos, a apuñalarme con sus lanzas y a acuchillarme con sus cuchillos. Pero no importaba de que manera o con que armas me atacaban, no ocasionaron ningún daño a mi cuerpo. Me dieron el nombre de Tibetana Invulnerable y no sabiendo que hacer se dispersaron hacia sus casas. Entonces la muchacha que antes me había traído miel regresó. Era la hija de un rey Butanés, y ella poseía gran poder y riqueza. Llena de elevada fe se postró ante mí, y luego partió. Desde entonces, de vez en vez, ella me traería leche de búfalo y algunas veces miel, sirviéndome de todas la formas para complacerme. No mucho tiempo después, guiada por demonios, demonios locales y nagas, todos los dioses y demonios que antes me habían amenazado con sus ilusiones vinieron a ofrecerme sus vidas. Los demonios, demonios locales y nagas en particular, hicieron votos para proteger mi dharma y para destruir a mis enemigos: ¡EH HO HO! Única consorte de Guru Pema Placer
Calavera-Guirnalda, Similarmente, todos los grandes y terribles dioses y demonios de Tibet - Rahula, Dorge Lekpa y otros - ofrecieron sus vidas, y prometieron proteger las enseñanzas. Entonces los hombres y mujeres que previamente habían intentado dañarme se reunieron ahí, y confesando sus faltas me rindieron homenaje. En particular el Rey Hamras de Butan llegó en un estado de maravilla y credulidad. Le pedí que me diera a su hermosa hija de trece años, que tenía todas las marcas y signos de una Dakini, y que se llamaba Khydren (Líder de Perros). Con fuerte fe y devoción el Rey la presentó ante mí, y le confirió el nombre de Tashi Chidren (Guía Afortunada de la Humanidad). Entonces la tomé y la llevé a Paro Taktsang. En Paro Taktsang comencé la última austeridad a ser practicada para mi propio beneficio. Esta era la austeridad de la esencia-semilla de placer co-incidente y Vacío. Con mis consortes, Atsara Sale, un chico Butanés llamado Sale y Atsara Pelyang, los tres vigorizados por elixires herbales nutritivos, me discipliné en el cultivo de destreza creativa a su máximo potencial por siete meses por día y noche sin respiro. Al principio, estremeciéndose y temblando mi cuerpo se debilitó y mi mente estaba aturdida e intoxicada. La linfa saturó todo mi cuerpo, encima y abajo, y enferma, adolorida, con fiebre y temblando estuve cercana a la muerte. Pero más adelante, toda la linfa se transformó en la naturaleza de la esencia-semilla y el placer inundó mi cuerpo entero. Inicialmente este placer estaba contaminado con pasión, pero pronto se convirtió en un campo de Conciencia y finalmente en un flujo no remitido de Conciencia. La esencia semilla roja y blanca gradualmente se combinaron en una mezcla homogénea, y la esencia-semilla resultante no era capaz de desarrollarse en una visión dualista. Después de colocar mi psico-organismo dentro del mandala del Conquistador, por medio de ofrecer placer y veneración en el placer, el total potencial del placer surgió y se selló en el cuerpo del placer puro. Una radiación roja cubrió mi cuerpo blanco, y reteniendo la apariencia de una encantadora muchacha de dieciséis años, mi cuerpo se transformó en el ser puro de una Heroína Dakini Heruka (Vajra Varahi). Al mismo tiempo tuve una visión del mandala de Amitayus, y en el inmutable ser de un cuerpo-vajra obtuve el Sustentador del Conocimiento Inmortal que está libre de envejecimiento y enfermedad. En ese tiempo recibí una profecía de que viviría por 225 años en este mundo; el Gloriosos Hajagriva y Vajra Varahi exorcizaron a los espíritus obstructivos; los Cinco Héroes Búdicos y las Cinco Dakinis se convirtieron en mis constantes compañeros acompañándome como sombras y desempeñando cualquier transformación mágica que fuera necesaria con eficiencia sin impedimentos; los Bodisattvas dieron bendiciones auspiciosas; y ya que yo era un Sustentador del Conocimiento con poder sobre mi duración de vida me fue dado el nombre de la Señora de la Vida Radiante Cielo Azul (Tsedak Tingwo Barma). Después de eso, mis cinco acompañantes y yo fuimos a Womphu Takstang donde Guru Rimpoche estaba. Cuando lo encontramos me postré, y saludándome me dijo, "¡Así que has venido Dakini Heruka! ¡Qué sorpresa! ¡Pensé que te habías descorazonado! Y continuó: O yogini que has obtenido maestría en el
Tantra, Después de que el Guru había hecho esta profecía, me tranquilizó adicionalmente, y nuevamente canté una canción de agradecimiento: Vajradhara, Estirpe de los Misterios, Después relaté en detalle como había llevado a cabo mis austeridades, como obtuve siddhi, de que manera los ardides ilusorios de dioses, demonios y hombres se manifestaron, y más particularmente, como a través de mi experiencia del Tantra en Paro Taktsang había visto a las deidades del mandala de Amitayus. Irradiando satisfacción el Guru puso su mano derecha sobre mi cabeza, "En tu estado presente es propicio que practiques la Yoga de Sustentador Inmortal del Conocimiento. Tu experiencia en Paro Taktsang fue meramente una indicación de que si con la compasión del Guru practicas de tal manera, entonces ocurrirá un cierto resultado. Yo revelaré para ti el mandala de Amitayus y te concederé la iniciación y empoderamiento, y luego debes encontrar un consorte quien actuará como un punto de apoyo en la práctica de larga vida." "También, esta chica Butanesa, Khydren, tiene todas las marcas y signos de una Dakini de Conciencia, una vajrakarmaki, y si me la das la emplearé como la consorte de Dorje Purba, satisfaciendo la necesidad de expandir las enseñanzas secretas de Dorje Purba. De otra manera en esta embotada tierra de Tibet el Tantra se estancará, y las yoginis no podrán ni siquiera proteger sus propias vidas. Los muchos dioses y demonios a lo largo de Tibet, quienes son hostiles a la expansión de la doctrina tántrica ocasionarán obstáculos, e impedirán la propagación de la doctrina. Incluso si la doctrina se propaga, pronto menguará. Me postre, y como una ofrenda de agradecimiento, le presenté al Guru un platón de oro y turquesas, junto con Tashi Kydren. Entonces hice esta petición: "O Gran Guru, te doy las gracias por tu ofrenda de darme las instrucciones secretas sobre la Yoga de la Inmortalidad. ¿Qué clase de consorte se requiere como ayuda en esta práctica? ¿No está Atsara Sale calificado? Es excesivamente magnánimo de tu parte revelar el mandala de Dorge Purbha, así que te ofrezco a la chica Khydren. Abrázala con tu compasión, y por favor, por favor, muéstrale a ella los misterios tántricos. "Mujeres inadecuadas como yo con poca energía y un nacimiento inferior sufren la totalidad de la hostilidad del mundo. Cuando vamos a pedir limosna los perros son hostiles. Si poseemos comida y riqueza los ladrones nos molestan. Si somos atractivas somos molestadas por los fornicadores. Si trabajamos duro la gente del campo es hostil. Incluso si no hacemos nada todas las lenguas de chismorreo malicioso se tornan en contra nuestra. Si nuestra actitud es impropia entonces el mundo entero es hostil. Lo que quiera que hagamos, el destino de una mujer en el camino es uno miserable. Mantener nuestra práctica es virtualmente imposible, e incluso el mantenerse viva es difícil. Por lo tanto, te ruego que también me des las instrucciones secretas de Dorge Phurba." El Guru pensó por un momento, y después respondió. " La práctica de la Yoga de la Inmortalidad es una en general, mientras que Phurba es como una escolta protectora. Ciertamente es de gran importancia el cultivar Phurba, el Removedor de Obstáculos, sin importar cual sea tu práctica tántrica principal; pero es de mayor relevancia el que tu deidad personal sea Phurba , asi que te iniciaré". Entonces continuó, "No importa que practiques Phurba o la Yoga de la Inmortalidad, necesitas una pareja para practicar. Ve a Uru en Tibet Central, y ahí encontrarás a un chico de catorce años de la casta de candala, cuyo padre se llama Lhapel y cuya madre se llama Chokroza. Tu llevarás a cabo la práctica con él, y alcanzarás la deidad." Encontré al chico de acuerdo con la predicción del Guru, y juntos regresamos con Pema Jungne. El Guru dijo: Este muchacho es un Sustentador de Conocimiento quien
tiene el siddhi del Phurba; A partir de la iniciación de Pelgy Senge en el mandala de los misterios, el obtuvo madurez espiritual. Entonces a los cinco hijos "raíz" espirituales - Lhalung Pelgyi Senge, Namkai Nyingpo de Llodrak, Ma Rinchen Chok, Dorje Dudjom y yo, Tsogyel - junto con la chica Dewamo, nos fueron asignados roles por el Guru en el rito de iniciación de Dorje Phurba. Dewamo, a quien le fue dado el nombre de Chonema, la Sacerdotisa Gloriosa, fue designada como la Anfitriona Vajra (Dorje Jenmo); Atsara Sale y Atsara Pelyang fueron designados como Danzantes Vajra (Dorje Ginpa) y se les pusiero los nuevos nombres de Karma Dondrub y Karma Tarje; el chico Butanés Sale fue denominado como el Asistente Vajra (Vajrakarmaka); y luego, al principio, me hizo la "consorte raíz" y a Tashi Khydren la "consorte de liberación". Entonces después de que el Guru había revelado los cuarenta y dos etram mandalas asociados con el Byitotama Tantra de Dorje Phurba,, y los mandalas de los sententa y ocho Phurbas, el Guru y nosotras dos sus parejas místicas practicamos por siete días. Todos los signos y las marcas aparecieron a la perfección. Los dioses acompañantes de Dorje Phurba se manifestaron a los ojos, y los phurbas simbólicos, las dagas rituales sagradas, rebotaron, danzaron y volaron, y brillando radiantemente se convirtieron en fragante perfume. La noche en que estos signos milagrosos aparecieron, el Guru en si mismo se transformó en Dorje Trollo (Ombligo Hundido Adamantino) conmigo como Ekayati (La Arpía con un Nudo de Cabello) unida en unión con él, y Tashi Khydren como nuestra montura, la tigresa, para subyugar a los dioses y demonios de los mundos macrocósmicos de las cuatro regiones de Tibet. Montando sobre el lomo de la chica Khydren transformada en una tigresa, el Guru y su pareja mística se absorbieron en el samadhi de Dorje Phurba, sosteniendo un vajra de nueve dientes en su mano derecha y rodando un phurba de metal de campana en su mano izquierda, el Guru proyectó fiereza incontable, aterrorizando a los seres en formas idénticas a el mismo. En particular, una de estas formas llamada Phurba Airado Vajra Azul-Negro (Tingnak Dorje Trophur) voló directamente hacia Paro Takstang, y ahí subyugó a dioses, demonios, Dakinis airadas, demonios salvajes y tres clases de espíritus multiplicados por ocho de los bárbaros de las fronteras y más allá - Butan, Nepal, India y Lho - y los obligó a servir al dharma. Otra emanación llamada Phurba Airado Vajra Púrpura (Muknak Dorje Trophur) voló tan lejos como el segundo Taktsang, en Kham, y subyugó a los dioses, demonios y demonios salvajes y las tres clases de espíritus multiplicados por ocho en las tierras bárbaras de Kham, Jang, China y Hor, obligándolos a servir al dharma, quitándoles su esencia de vida. En ese tiempo una serpiente-naga venenosa que vivía en una ensenada del Lago Manasarovar escapó del Phurba Airado Vajra Púrpura, y transformándose a si misma en un buey rojo suplicó por santuario a los pies del Emperador. Este buey rojo se presentó al emperador con los pies atados por una cadena de acero, una herida profunda en su cabeza de la cual exudaban sangre y sesos, su lengua distendida y su s ojos abultados. El Emperador le preguntó que quien lo había afligido tanto, y el buey respondió, "El salvaje desgraciado de las tierras fronterizas (Mon) llamado Pema Jungne está sistemáticamente exterminando tanto a dioses como a hombres del Tibet. Simplemente ahora ha estado azotando incluso a dioses y demonios inocentes, y yo he venido a usted, el Emperador, por refugio." ¡Su simpatía está tristemente fuera de lugar, O
Emperador! En ese momento Pelgyi Dorje hizo plegarias, "¡Qué yo pueda ser capaz de destruir a este Rey Buey!" ¡Qué así sea! ¡Qué así sea! dijo el Guru, y ordenó por medio de profecías que de hecho Pelgyi Dorje mataría al Rey Buey. Le dio iniciación y empoderamiento, y fue entonces que le confirió el nombre de Pelgyi Dorje. También le dio predicciones detalladas y consejo personal escrito en un pergamino. El Guru entonces le otorgó la práctica de los ritos de los Veintiun Mahasakti Kilayas, quienes están dotados con grandes poderes mágicos, instruyéndolo a practicarlos inmediatamente. Entonces, yo, la mujer Tsogyel, con el joven Pegyi Senge, logramos la identidad con Dorje Phurba, y muy pronto tuvimos una visión de las deidades del mandala de Phurba y obtuvimos el siddhi de Phurba. Entonces el Guru nos dio el método para el logro de la auto-iniciación, la práctica personal y la práctica general en asamblea con Phurba Chidu, quien esta asociado con el ciclo subsidiario de Dorje Zhonnu. El Phurba Chidu tiene dos secciones: la parte superior contiene los medios para obtener la iluminación a través del método pacífico de práctica asociado con Vajrasattva, y la parte inferior contiene los métodos para poner en efecto karmas particulares, tales como matar, por medio del karma liberador del Phurba Negro Ponzoñoso (Dukphur Nakpo) asociado con el Hijo Kilaya. Cuando nos había dado este empoderamiento el Guru dijo, "Yo, Pema Jungne, poseo nada más profundo en relación con Dorje Phurba que esta enseñanza. Practíquenla y extraigan poderes mágicos de ésta. Deben de transmitir parte de este ciclo como enseñanza oral del linaje de la declaración y parte de este como tesoro para ser revelado en el futuro." Entonces nos dio indicaciones visionarias. Más adelante, nos dió el mandala, los preceptos y método de logro de la Guirnalda de Luz de Amitayus Inmortal, la Guirnalda Vajra, la Comunión de Todos los Secretos, la Comunión de Todos los Conquistadores, Los Cien Mil Dioses en Uno, Los Sesenta y dos Dioses de Larga-vida, y otros. Pelgy Dorje y yo, hermano y hermana, practicamos sin un instante de inercia, y las deidades manifestándose por sí mismas, logramos el Sustentador del Conocimiento Inmortal con felicidad. En este tiempo Tsogyel aniquiló a los heréticos shamanes-Bon, pero eso se relata más adelante junto con una descripción de la práctica de sus austeridades finales. Tsogyel practicó la meditación a lo largo del Más Grande Tibet en una forma que va más allá del poder de la mente para asir: debajo de Tise (Kailas) y arriba de Jampaling, en veinticinco picos de montañas, en dieciocho grandes fuertes, ciento veintiocho mil lugares de poder menores, doce grandes valles escondidos, siete lugares de milagros, cinco lugares de poder secretos, y siete millones de lugares donde los tesoros fueron ocultados. Algunos de estos lugares se mencionan abajo. Los detalles no se dan aquí debido al temor de su inmensa longitud. Así termina el quinto capítulo en que se describe como Tsogyel practicó meditación y llevó a cabo sus austeridades. ¡SAMAYA GYA GYA GYA! | CASA | TEXTOS | |